Se nos había perdido un poco en Un lugar incierto, porque la de los pies cortados nos llegó un tanto desdibujada, cargada de demasiada nebulosa adamsbergiana y con rocambolesca conexión familiar-folletinesca. Y de repente aterriza este ejército de ánimas (cada vez que nos vamos a Normandía las novelas de esta mujer ganan, debe de ser el clima, no sé) y con la excusa de una leyenda medieval la Vargas nos alicata una novela del Comisario Adamsberg de manual, con las dosis de entretenimiento, trama policial, humor y diálogos surrealistas muy bien ajustaditas, si bien esa Tercera virgen sigue campando por sus fueros en lo alto del podio, y no le echa de ahí ni una mesnada de difuntos al galope por los bosques normandos en plena noche de verano. Una vez
más: Vargas forever.
más: Vargas forever.
Recomendación: a seguidores del Comisario Adamsberg: hay que leerla. A fans de novela negra: se puede leer sin haber tocado las anteriores, pero yo no empezaría por esta.
NOTA DE PRÉSTAMO: Aunque lo he leído en un -pésimo- formato electrónico, ¿para cuando, Señor, la Vargas en castellano en electrónico?; en cuanto pueda me lo compro, porque de Adamsberg los tengo todos.

Lo leí este verano en v.original. Magistral. Coincido completamente contigo en el diagnóstico. En "Un lugar incierto", la Vargas corría el peligro de perderse en su universo y convertirse un poco en caricatura de sí misma. Con "El ejército furioso" encuentra otra vez la medida justa. Ya sólo el primer capítulo, el de las miguitas de pan, me resultó genial.
ResponderSuprimirSaludos