30 de abril de 2011

El silencio de los libros, de George Steiner

Ensayo de esa mente privilegiada de Steiner seguido de otro complementario del escritor francés Michel Crépu: Ese vicio todavía impune. El texto de Steiner es impecable, y ya van dos escritos suyos que me echo a la cara y me dejan temblando. En éste da un repaso a la llamada cultura libresca, que no es otra cosa que la historia de la escritura y nuestra relación con los libros. El título tiene su miga puesto que ese silencio se desgrana en varios enfoques en el ensayo: el silencio de la escritura en oposición a la oralidad y la transformación que supone esa evolución en la civilización; el silencio ideológico que impone una censura o una quema de libros y por último el silencio perdido en los hábitos de lectura: el de las biliotecas, por ejemplo, y los cambios sociológicos y tecnológicos que rodean la lectura hoy en día. También toca temas colaterales como la censura vs libertad de expresión o la llegada del libro electrónico. Crepú le da la réplica y le pone algún acento a Steiner, pero lo mejor es la estampa con la que arranca su escrito. No voy a destrozar la lectura a nadie. Merece la pena que cada uno lo deguste por sí mismo. 

Recomenadación: a amantes de la lectura, la literatura o el mundo del libro. 

NOTA DE PRÉSTAMO: Aunque es de esa editorial tan cara, me lo he comprado. Apostar por Steiner se acaba amortizando.

26 de abril de 2011

El frente ruso, de Jean-Claude Lalumière

Parodia de la burocracia y del mundo diplomático que me ha provocado carcajadas (desde La cena de los infieles no lo conseguía ningún libro) y me ha dejado un buen sabor de boca. Literatura de entretenimiento con un protagonista patoso y un tanto paleto que aterriza en el Ministerio de Exteriores francés como funcionario y no da pie con bola. Me ha gustado porque me ha divertido y está bien escrito y, aunque parezca mentira, como en el caso de Bainbridge, conseguir esos dos objetivos con un libro no es, ni mucho menos, fácil. Lalumière no se queda en el chiste, aprovecha para repartir leña -sutilmente, eso sí- al engranaje del estado.

Recomendación: a quien quiera lectura de evasión irónica que da para dos días. 

NOTA DE PRÉSTAMO: Me lo compré con la aspiración, confirmada ya, de que me hiciese reír. Lo amortizo pasándolo al resto de la familia.

12 de abril de 2011

Fall River, de John Cheever

Descubrir a un autor interesante no es algo que pase todos los días bibliográficos de tu vida. Se le presupone a Cheever un dominio poderoso del relato, por lo que he visto por ahí, pero ni había oído hablar de él hasta que una amable bibliotecaria me lo ha recomendado con bastante tino. Por otro lado, uno de estos cuentos tuvo que leerlo Miller para escribir La muerte de un viajante. Sin remedio, además. En sus relatos, con un estilo cortante y desnudo Cheever radiografía la mediocridad de la América de los años '30, con sus camareras, coristas, jugadores y arribistas varios, con sus anhelos frustrados y sus pequeños triunfos. Destacan la maestría para cerrar las historias, algunas no acaban con una frase sino con un hachazo, y lo bien que refleja el desencanto contagioso y denso de sus compatriotas . Dicen que él mismo era el eterno insatisfecho.

Recomendación: Amigos del relato corto ambientado en los EEUU de la Gran Depresión.

2 de abril de 2011

¡Indignaos!, de Stéphane Hessel

El mero hecho de que un anciano de noventa y pico años se tome la molestia de sentarse a escribir un breve ensayo que llame a la concienciación social de los jóvenes ya indica que el buen hombre merece la pena ser escuchado. Si además construye su proclama en el valor de la indignación como revulsivo no violento frente a las injusticias, entonces merece la pena gastarse los cinco euros, leer su librito de apenas cincuenta páginas y, sobre todo, reflexionar y actuar en consecuencia. Como ha hecho él toda la vida. Dice que hay que empezar por indignarse... no creo que sea difícil ahora mismo, ¿no?.

Recomendación: a quien quiera escuchar a un hombre que nació en 1917 y ha dedicado su vida a la defensa de los derechos humanos.

NOTA DE PRÉSTAMO: me ha costado 5 €.