28 de marzo de 2010

Un lugar incierto, de Fred Vargas

Muy buena, como siempre, la trama, (surrealista, misteriosa y llana a un tiempo); impecable en la forma, ésos diálogos para enmarcar y esos personajes grabados ya a fuego en la memoria colectiva de los adictos al género negro, como es mi caso. No decae nada y mejora, como el vino que tanto menta en su obra, con el paso del tiempo. Desde los círculos azules hasta el lugar incierto la evolución es clara y notable. Puede que haya rizado demasiado el rizo (más bien lo ha estirado) en el plano personal del comisario, y por eso quizá recuerde más positivas todavía si cabe las sensaciones que me dejó La tercera vírgen; en todo caso, si se han leído los anteriores, no hay que perderse éste. Así se invierte en entretenimiento de altos vuelos.
Recomendación: a seguidores de novela negra. Imprescindible para frikis de Adamsberg.
NOTA DE PRÉSTAMO: Los del comisario me los compro. Al nivel de Camilleri por méritos propios.

14 de marzo de 2010

Londres es de cartón, de Unai Elorriaga

En un país alegórico, Región, transcurre la historia de una búsqueda. El envoltorio, que no puedo evitar asociar a Orwell, denuncia las dictaduras, represiones y fascismos varios que han poblado y pueblan la historia de la humanidad; el cogollo es el siempre inquietante territorio de la locura. Elorriaga tiene su propio estilo, su propia escritura, ágil pero llena de silencios, con diálogos precisos, ni se echan más de menos ni sobra ninguno. Sigue innovando formalmente, (gracias, hace falta con tanta bazofia editorial a la venta) y las historias no dejan nunca impasible al lector. Hablo tanto por éste Londres como por su primer Tranvía, una joya que bien mereció el Premio Nacional de Narrativa.
Recomendación: A quien busque novela original, anti dictaduras y con delicada aproximación a la locura.

12 de marzo de 2010

Don Miguel

"Cuando no tienes nada, necesitas; cuando tienes algo, temes"


11 de marzo de 2010

Fin, de David Monteagudo

Empieza cual película de terror barata y acaba peor. Reunión de viejos amigos de pandilla en la sierra ¿madrileña? con un supuesto secreto inconfesable que deriva en 0.5 segundos en el fin del mundo menos verosímil que haya leído. Todo ello con una narración tipo acotaciones cinematográficas que eclosiona en un final hecho para ser rodado y salir de la sala cabreado. Empieza bien y termina mal, mantiene la intriga y el buen ritmo, pero los episodios "hitckoquianos" (galgos en vez de pájaros, tremendo) y los tigres de bengala paseándose por el campo castellano provocan suspiros, si es un préstamo bibliotecario, y lágrimas, imagino, si has invertido más de un euro en él.
Recomendación: a quien le vaya la novela pseudo-apocalíptica de andar por casa.