21 de mayo de 2013

Balas de plata, de Élmer Mendoza

Embelesada me dejó el pinche libro. Balaceras, encobijados y el Zurdo Mendieta no poder resolver un puñado de asesinatos relacionados. Tremendo descubrimiento, la "narcoliteratura" -le dicen-  de Mendoza. Novela negra con ceviches y carros, morras temperamentales, hummers, corridos y hasta homenaje a Pedro Páramo. Van a caer más. Avisados quedan.

Recomendación: a gustosos de novela negra bien escrita "made in Sinaloa"   

18 de mayo de 2013

La mujer que vivió un año en la cama, de Sue Townsend

Me lo pasó mi madre con recado: Una "especie" de Carmen Rico-Godoy a la inglesa, te vas a reír. Salvando las distancias con aquel glorioso "Cómo ser mujer..." , me he reído, sí, bastante, sobre todo en la narración -épica- de las navidades del 2010, pero no todo es cachondeo en la viña marital femenina. Al fondo a la derecha de la esposa y madre de familia, está la amargura de la vida que no ha pedido y que sin embargo ha construido en décadas. Todo ello bien montado sobre la fantasía universal de quererse meter en la cama y no hacer absolutamente nada. Townsend juega -bien- con dicha fantasía  aunque se le vaya la mano, creo, con algún episodio y/o personaje de la trama secundaria. Entretenido.

Recomendación: para echar unas risas y "no tan risas" de nosotr@s mism@s.  

NOTA DE PRÉSTAMO: BookCrossing familiar. Ahora pasará a mi hermana. 

9 de mayo de 2013

Tragedia del hombre que amaba en los aeropuertos, de Santiago Gamboa

Estos librillos de Flash RHM a 1,42 € (no me preguntéis por esos dos céntimos, ni idea) cumplen función de menú degustación, porque a Gamboa (como a la Atwood) no lo había catado hasta este aperitivo. Relato humorístico sobre reportero gráfico atrapado en red de azafatas. Ironía, risas, camas, aeropuertos y hasta aquí puedo escribir. Da para media hora, está bien rematado y te arranca unas sonrisas, que tampoco es moco de pavo con la que tenemos encima. 

Recomendación: a gustosos de relatos en general y vida erótico-aérea en particular. 

NOTA DE PRÉSTAMO: Ya lo he dicho, sigo "picando" de estos "pintxos" que se ha montado Amazon. 

8 de mayo de 2013

Soñé con elefantes, de Ivica Djikić

Fascinante cubierta y fascinante lo que encierra, tanto por el contexto histórico (Croacia en los noventa) como por los entresijos de corrupción gubernamental, mafia y ejército  presentados en formato de novela negra y bien narrados. Djikić cuenta sin quedarse en la superficie: sí, arriba siempre están los mismos, o parecidos, pero los matones a veces sufren, los policías tienen malos rollos familiares, los fiscales son humanos y los verdugos pueden enternecerse. Y símbolos no faltan: ahí están los elefantes para recordar a tanto personaje podrido de violencia y ambición que la bondad, quizás la inocencia, todavía existe. Un descubrimiento, el señor Djikić, que podría llevarme a su anterior novela, Cirkus Columbia, si consigo echarle el guante. Me va a dar pena devolver este. 

Recomendación: a interesados en buena novela de corrupción y mafia balcánica. 

1 de mayo de 2013

Educación siberiana, de Nikolái Lilin

A Nikolái Kolima Lilin alguien le dijo un día en Italia, "buah, lo tuyo es como para escribir un libro", y aquí está. La historia novelada de su vida hasta los 18 años -él ha dicho que no todo es real, no es una biografía- en el seno de una comunidad de "honestos criminales", urcas siberianos, violentos hasta las trancas pero sometidos a un rígido código conductual: honor, respeto a la naturaleza, a los mayores, a los débiles... Aquí hay mucha sangre, tiros, palizas, violaciones, tradiciones tatuadoras, religión y superstición, ofensas, comida -parece que comen como cuticos, los siberianos- y tema identitario de fondo. Tanto que miedo me ha dado cargarle la etiqueta "Made in Rusia" en la entrada. Dicho todo ello, me ha gustado. Diferente. 

Recomendación: a interesados en historias -muy- criminales con código deontológico. 


27 de abril de 2013

La tristeza de las tiendas de pelucas, de Patxi Irurzun

Tardé casi cuarenta años en leerme un libro de un autor "paisano". Este es el segundo. No sé si es bueno o malo pero la espera ha dado sus frutos y que llegase a él por Jorge Nagore no cuenta porque creo que ambos son amigos. Yo a este señor no le conozco de nada, vaya por delante. Conjunto de relatos en los que Irurzun reparte contra la monarquía, la situación social actual, los estropicios de la fama, idas de olla varias,  y mete alguno intimista para redondear el panorama. Me ha gustado el salpicón de realidades, pero creo que resplandece cuando se mete a fotografíar las miserias del respetable, "Peaje" lo situaría en lo alto del podio. Precisamente ayer leí en la red que ya empiezan a etiquetar el asunto como "Literatura del desencanto". Con la que está cayendo suena casi a eufemismo. No sé cómo resolverá Patxi las distancias largas pero en las cortas, al menos en estos cuentos, merece la pena. Lo he disfrutado.  

Recomendación: a gustosos de relatos cotidianos y surrealistas sobre lecho social regados con ironía. A "los de aquí de toda la vida" también, esto se hace aquí mismo, y nosotros sin enterarnos...

NOTA DE PRÉSTAMO: Doy por más que amortizada la compra del Sant Jordi en ese mar de novedades industriales al por mayor que eran las casetas de la pseudo-feria. 

26 de abril de 2013

Ayer, de Agota Kristof

Lo mejor de este libro, además de la cubierta, es cómo lo he leído, he saboreado la lectura de desarraigo, traumas infantiles y utopías amorosas de un niño que escapa de su madre, puta del pueblo, para trabajar en zona extranjera; y de cómo los sueños no se hacen, y queremos que nos pase ese algo que dé sentido a todo. Y tenemos episodios oníricos que son sólo nuestros. Y los refugiados: muertos de hambre, de comida y de volver. No me han gustado ciertos diálogos entre amantes, no me cuadran con el surrealismo desnudo del inicio, pero entre la tregua que me ha dado la lectura y el sabor que deja, el veredicto es positivo. Ha sido el libro que necesitaba leer esta tarde. 

Recomendación: a gustosos de historias de refugiados, y de cómo la vida nunca es lo que uno espera de ella. Alegrías, buscadlas en otra canción. 

23 de abril de 2013

Pregón de la rosa, de José Luis Sampedro

Cosas como "La vida, para ser nuestra vida, la vida que vivimos cada uno y que debemos vivir (no sólo tenemos el derecho de vivirla, tenemos el deber de vivirla); la vida, si no es libre, no es nuestra". Y otras cosas como "Y ese es el tipo de libertad que debemos ejercer, el tipo de libertad que debemos exigir. Porque o nos hacemos nosotros, o nos hará el poder...". Y habla, de explotación, del nacimiento de la vida, de la(s) verdad(es), de la palabra, de Sant Jordi y "De parte de esta neurona, muchísimas gracias a todos". 

Hoy era el día. 

Recomendación: a cualquiera. Pregón de Sant Jordi de 2010.

NOTA DE PRÉSTAMO: Habrá nacido del olfato del responsable de márketin, pero han puesto  esto a 1,42 € en Amazon y yo lo he comprado y subrayado. 

21 de abril de 2013

Tengo hambre de ti, de Margaret Atwood

Pues yo me he quedado con las ganas. El escenario social con un 50% de paro y los vándalos y las drogas campando a sus anchas en un mundo de anarquía donde se sacrifican los mínimos derechos humanos por el bien común del orden ciudadano apuntaba unas maneras más proféticas que distópicas, por eso me metí al cuento, porque es un relato largo o novela corta, al gusto. Pero ha resultado que, escribiendo bien Margarita, correcta, todo hay que decirlo; la cosa iba de triángulo amosoro y cuernos y de todo eso que no desaparecería ni con un holocausto bancario. De refilón le pega a la pérdida de identidad -deshumanización- en ese futurible caos, pero todos esos ingredientes, gustándome mucho, no los veo bien cocinados. Me ha sabido a poco. 

Recomendación: a amigos de realidades distópicas varias aunque les sabrá a poco. Sabe a apertivo, no a plato principal. 

NOTA DE PRÉSTAMO: Me pasé por Amazon el viernes y cayeron tres títulos de esta colección, a 1,42 € per cápita, lo doy por amortizado. 

20 de abril de 2013

El niño que robó el caballo de Atila, de Iván Repila

Presunta alegoría -de: no lo tengo claro- con dos hermanos anónimos en pozo perdido en mitad del bosque. Mucha hambre, mucha locura, mucho amor fraterno. Si busco significados alegóricos el primero que me sale es el de la lucha  (por la supervivencia, por la justicia), regado el plato con violencia y ternura. Repila escribe bien, mejor que la media desastrosa de estos lares y en general me ha gustado bastante, pero voy a ponerle un par de punticos en las íes: discursos revolucionarios en boca de niño "Pequeño" (¡Ay! se nos torna mesiánica la voz) y un final que quiere rematar la mentada y aspirada alegoría pero -en mi humilde opinión- queda descafeinado. Pretende universalizar una lucha que de puro abstracta queda desdibujada. Se agradece, en todo caso, y mucho, el experimento. 

Recomendación: a quien busque algo diferente, aunque breve (cae en dos horas), con cautiverio de niños, rebeliones latentes y supervivencias varias. 

NOTA DE PRÉSTAMO: ha caído y lo doy por amortizado.